sábado, 13 de marzo de 2010

fue fuimos somos








esta noche te extraño,



me he convertido en un noctambulo nostálgico



de los cigarros amargos a tu lado,



de contarnos un futuro y los hijos y la casa y la pasta dental,



mi nariz extraña tu cuello, y busca sus ecos en la cama,



fue fuimos y somos



nos transmutamos individual espuma



seguimos en las olas



en el vaivén de la búsqueda



en los limites interminables luminosos de la memoria.

tresome

el vacio me empieza a cubrir con su piel dorada,


(a veces pienso que sin ti ya no hay mas)

el derrumbe en picada de mi condición humana

(que absurda necesidad esa de sentirnos amados)

tengo la certeza de que la muerte es el beso incondicional de las buenas noches

(pero complaciente es la idea de despertar siembre acompañados)

que la poesía que escribo se refleja a si misma incompleta,

(o tal vez no, y así el romanticismo se mantiene vigente en el espiral)

solo sirve para guardar el polvo,

(son imprecisos los recuerdos de tu boca)

solo vive para dejar un eco mas de todo lo que somos

(de todas esas bocas, todas esas camas y esas manos y esos aromas)

solo esta para dejarme sentir menos obscura

(y aun así tu boca)

viva

(creyendo o cayendo no importa los pario la misma necesidad)

desertora de ceder a las olas mi ira

(consumirme paulatinamente)

contraponerme al cielo de espaldas también a la tierra

(almidonarte las manos con mis más puras intenciones)

sedienta de cavidades deshabitadas

(llenarme algún día la angustia de amaneceres extranjeros)

de espacio luminosos

(y el final feliz)

de dios incluso